La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (http://unfccc.int/2860.php) se creó y su Protocolo de Kyoto se firmó hace varios años. El Protocolo de Kyoto es un acuerdo internacional que establece objetivos vinculantes para que la mayoría de los países industrializados reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero entre 2008 y 2012. La media de las reducciones representa una reducción total del 5% en comparación con los niveles de 1990. Durante la COP 15 de Naciones Unidas celebrada en Copenhague en 2009 no se logró un acuerdo vinculante para acciones a largo plazo, sin embargo, se negoció un "acuerdo político" de 13 párrafos entre 25 participantes aproximadamente, incluyendo a EE UU y China.
El cambio necesario hacia una sociedad con una baja huella de carbono representa enormes oportunidades de negocio para la energía solar. Los módulos solares producen electricidad sin gases de efecto invernadero. En la producción de equipos solares se generan algunas emisiones y REC trabaja constantemente para reducir dicha cantidad.
Los análisis del ciclo de vida realizados en 2007 por la Universidad de Utrecht y el Centro de Investigaciones Energéticas de Holanda, demostraron que la huella de carbono registrada durante los procesos de fabricación de silicio, obleas, células y módulos de REC era menor que cualquier otra tecnología solar fotovoltaica.
REC ha reducido sus emisiones de carbono a un mínimo histórico inferior a un equivalente de 16 gr CO2 por kWh producido. Este es el resultado de nuestro desarrollo de procesos de producción de eco-eficiente, mejor que el de cualquier otra empresa de energía solar. REC produce materiales y equipos solares mediante procesos de producción a gran escala cuidadosamente monitorizados que son eficientes en términos de energía y carbono. Toda nuestra producción de silicio y la mayoría de nuestra producción de obleas y células emplean energía hidroeléctrica, algo que convierte a REC en una empresa única en la industria solar.
REC ha realizado recientemente varias innovaciones importantes para reducir aún más su huella de carbono. Estas incluyen la nueva cristalización de lingotes, tecnologías de purificación de silicio y corte de obleas, además de las mejoras en la eficiencia en la conversión energética de las células solares que produce REC. Todo esto nos permite producir productos fotovoltaicos que cuestan menos, emplean menos energía y generan menos gases de efecto invernadero que los que ya hacemos.